Dori Alessio cierra su taller de artesanía terapéutica en Fuerteventura tras tres años
La artesana Dori Alessio cierra su espacio creativo por falta de rentabilidad económica. Expone y vende sus obras antes de emprender una nueva etapa y continuar con sus proyectos de estimulación cognitiva y talleres para personas con párkinson.
¿Cuánto vale una pieza artesanal? ¿Cómo se pone precio a las horas de trabajo, a la experimentación con los materiales o a la historia que hay detrás de cada creación? Son algunas de las preguntas a las que se enfrenta Dori Alessio mientras prepara el cierre de su espacio creativo después de tres años de actividad.
"¿Cómo ponerle valor, cómo le pones valor a un tejido?" , plantea la artesana en una entrevista concedida a La Voz de Fuerteventura, en la que reflexiona sobre las dificultades de vivir de la creatividad y la escasa consideración económica que, a su juicio, recibe el trabajo artesanal. " Yo creo que los artesanos ancestralmente venimos, no sé, no muy bien considerados" , lamenta.
Ante la necesidad de cerrar el local, ha reunido buena parte de su trabajo en una exposición que permite contemplar y adquirir piezas únicas, muchas de ellas elaboradas con materiales naturales, objetos recuperados y técnicas exploradas en estos años.
Algunas incorporan recuerdos familiares, como objetos que sus padres trajeron cuando llegaron a Fuerteventura. Otras son fruto de la experimentación con hilos, rafia, tejidos y elementos de la naturaleza que ha visto crecer.
Ponerles precio ha resultado complicado. Tanto que algunas etiquetas aparecen corregidas a la baja. "Yo necesito que salgan para no volver a meter en cajas", reconoce.
Un espacio de creación y encuentro
Durante tres años, el taller ha sido un lugar donde compartir conocimientos, aprender técnicas artesanales y establecer relaciones personales.
En los últimos meses acudían seis mujeres, una participación insuficiente para sostener económicamente la actividad, pero que había convertido el espacio en un punto de encuentro.
"Era como reunirse en torno a una mesa", recuerda Alessio. Algunas jornadas se dedicaban a coser o pintar; otras, a conversar alrededor de un café o una infusión.
La artesana había depositado en este proyecto la esperanza de convertir su vocación en una actividad profesional estable. "Yo quería que esto fuera mi trabajo", reconoce, aunque finalmente "así con tan poquitas personas no se puede".
Su trayectoria comenzó mucho antes de abrir el local. Nacida en Argentina, recuerda que fue su madre quien le enseñó desde pequeña distintas labores manuales.
Con el tiempo, esas habilidades adquirieron una dimensión terapéutica, especialmente a partir de su colaboración con una asociación de personas con párkinson.
A través del proyecto Hemisferios iTrazos, Alessio desarrolla actividades que fomentan el uso de ambas manos , ejercitando más aquella que menos utilizamos con el objetivo de equilibrar los dos hemisferios del cerebro. La artesana relaciona estas prácticas con la estimulación cognitiva y el bienestar personal, y defiende la necesidad de dedicar tiempo a actividades manuales frente a las exigencias habituales.
Exposición y venta de creaciones únicas
Dori Alessio lleva 26 años viviendo en Fuerteventura. Durante ese tiempo ha compaginado distintos proyectos profesionales con su actividad creativa, instalando talleres en varios espacios.
El cierre no supondrá el abandono de esta labor. Continuará colaborando con la asociación de personas con párkinson y desarrollando talleres en la escuela de Triquivijate, a través del AMPA, y en el centro Diferentes Iguales.
Sobre su futuro inmediato reconoce que todavía no tiene un destino definido. "Necesito estar tranquila y que se abran las puertas que se tengan que abrir quizá", explica.
Antes de despedirse del taller, ha organizado una exposición y venta de sus creaciones que podrá visitarse, de momento, este miércoles 21 de octubre, de 19.00 a 21.00 horas, aunque no descarta ampliar el plazo.
Fuente: La Voz de Fuerteventura