Fuerteventura duplica las muertes por ahogamiento en 2026: ya son 12 y 57 en Canarias
500 Km de Costa, alerta de las 12 muertes por ahogamiento en Fuerteventura y 57 en Canarias en 2026. Reclama más prevención, vigilancia infantil en piscinas y mejores contratos de socorrismo.
Fuerteventura ha registrado 12 muertes por ahogamiento en lo que va de 2026 , el doble de las seis contabilizadas durante todo el pasado año.
La isla se sitúa como la segunda del Archipiélago con mayor número de fallecimientos por esta causa, únicamente por detrás de Tenerife, según los datos de la asociación Canarias, 1.500 Km de Costa, que elevan a 57 las personas que han perdido la vida ahogadas, a lo largo de este año.
Su presidente, Sebastián Quintana, ha mostrado su preocupación por la evolución de estas cifras durante una charla de prevención impartida al alumnado del CEIP Pablo Neruda de Puerto del Rosario.
Un encuentro en el que ha insistido en la necesidad de reforzar la educación sobre seguridad acuática desde edades tempranas y destinar más recursos públicos a invertir en campañas masivas de sensibilización.
Quintana recuerda que durante 2025, Canarias contabilizó 69 fallecimientos por ahogamiento, frente a las 53 víctimas mortales en accidentes de tráfico en las carreteras del archipiélago.
Una diferencia que, a su juicio, evidencia la necesidad de prestar mayor atención a los riesgos del medio acuático e invertir en campañas de sensibilización dirigidas tanto a residentes como a turistas.
Ocho menores fallecidos: "Padres y madres han bajado la guardia"
Una de las mayores preocupaciones de Quintana es el aumento de los ahogamientos infantiles. Ocho menores han fallecido en Canarias durante 2026 .
Cabe destacar que durante todo 2025 se contabilizaron cuatro víctimas mortales menores de edad, una cifra que ya se ha duplicado cuando todavía no ha concluido el año.
El presidente de Canarias, 1.500 Km de Costa advierte especialmente del peligro en las piscinas, donde considera que muchos padres y madres "han bajado la guardia". Según explica, en la inmensa mayoría de las muertes, los adultos responsables estaban ausentes o no prestaban la atención necesaria; muchas veces "ocupados" con sus dispositivos móviles.
Quintana insiste en que la vigilancia de los menores debe ser permanente. Un ahogamiento puede producirse en apenas unos segundos, sin que la víctima tenga tiempo de pedir ayuda ni de gritar antes de quedar sumergida en el medio acuático.
Por ello, reclama mayor concienciación entre las familias y recuerda que saber nadar no elimina el peligro. La supervisión adulta resulta fundamental tanto en piscinas particulares como en instalaciones públicas y alojamientos turísticos.
Charlas y testimonios que motivan
Sebastián Quintana explicó que durante las charlas en los centros educativos, los escolares no solo reciben información sobre corrientes marinas, condiciones del oleaje o pautas de seguridad, sino que también comparten experiencias personales que muestran las consecuencias de estos accidentes.
El divulgador recuerda cómo en una charla reciente, uno de los alumnos contó el fallecimiento de una amiga de apenas 12 años , que perdió la vida el pasado 21 de julio en la playa de La Laja, en Las Palmas de Gran Canaria.
Ambos se encontraban jugando en la orilla cuando el mar los arrastró. Los equipos de emergencia lograron rescatar con vida al pequeño aunque no pudieron salvar a Fabiola.
Una historia que, sin duda, los estudiantes en el aula recordarán y que ayudará a evitar el peligro. Historias de Canarias pero también de otros países donde Sebastián Quintana promueve la prevención.
Influencers y las playas peligrosas
Otro de los problemas que señala el presidente de la asociación está relacionado con la influencia de las redes sociales y de determinados creadores de contenido que promocionan playas, piscinas naturales y enclaves costeros como lugares paradisíacos sin informar de los riesgos que presentan. Puso como ejemplo Cofete, una playa "peligrosísima" donde, además, no hay vigilancia..
La difusión de estos espacios puede atraer a numerosos visitantes que desconocen las particularidades del litoral canario, las corrientes marinas, los cambios repentinos del oleaje o las dificultades de acceso a determinadas zonas.
Quintana advierte de que muchos turistas extranjeros llegan a Canarias sin conocimientos suficientes sobre el comportamiento del mar y se exponen a situaciones de peligro al intentar bañarse en lugares que han descubierto a través de vídeos y publicaciones.
Pero el riesgo no afecta únicamente a los visitantes. El presidente de la asociación también llama la atención sobre el exceso de confianza de la población residente, que en ocasiones ignora las advertencias de seguridad precisamente por estar acostumbrada al entorno.
Reclama al INE estadísticas oficiales de ahogamientos
Sebastián Quintana también hace un llamamiento al Gobierno de España para que sea el Instituto Nacional de Estadística (INE), a través del ministerio competente, el que asuma la recopilación y publicación de los datos oficiales de fallecimientos por ahogamiento en todo el país.
Según explica, Canarias es la única comunidad autónoma que, gracias a la asociación que preside, realiza un seguimiento sistemático de estos accidentes a partir de información facilitada por fuentes oficiales, entre ellas los servicios de emergencias y los cuerpos y fuerzas de seguridad.
Por ello, reclama un sistema estadístico estatal que permita establecer criterios comunes y disponer de cifras oficiales homogéneas para todas las comunidades autónomas. También llama a diferenciar las muertes por atragantamiento y las de ahogamiento.
Considera que contar con información precisa resulta fundamental para conocer la magnitud del problema, analizar las circunstancias de los accidentes y orientar las políticas públicas de prevención.
No a las licitaciones a la baja
El presidente de la asociación también se ha referido al primer convenio regional del personal de salvamento y socorrismo en espacios naturales de Canarias, firmado recientemente, que supone un avance en las condiciones laborales de estos profesionales.
El acuerdo contempla un incremento inicial del 30% del salario base, mejoras retributivas progresivas, reducción de la jornada anual, reconocimiento de categorías profesionales y compensaciones por el trabajo en festivos y en determinadas islas de difícil cobertura.
En este contexto, Quintana hace un llamamiento a los ayuntamientos y demás administraciones responsables de contratar los servicios de vigilancia y socorrismo para que tengan en cuenta las nuevas condiciones laborales y eviten adjudicaciones basadas fundamentalmente en ofertas económicas a la baja.
Advierte de la necesidad de garantizar contratos suficientemente dotados, con personal cualificado y medios adecuados para intervenir ante cualquier emergencia.
Recuerda que los socorristas son profesionales cuya labor consiste en proteger y salvar vidas, una responsabilidad que debe estar presente cuando las administraciones establecen los presupuestos y las condiciones de las licitaciones públicas.
La prevención, insiste, requiere tanto campañas de sensibilización entre la ciudadanía como servicios de salvamento capaces de responder con garantías ante los accidentes acuáticos.
Una labor que también comienza en las aulas, como las del CEIP Pablo Neruda, en Puerto del Rosario.
Fuente: La Voz de Fuerteventura