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Inma Marrero: "Muchos niños pensaban que las judías venían del supermercado, que eso no se plantaba"

La asociación cultural Más Ruines que Caín hace un balance muy positivo de las recientes fiestas de San Miguel Arcángel, en las que ha logrado incrementar la participación ciudadana y movilizar a unas 75 personas en las recreaciones históricas, además de los colaboradores de cada localidad. Su secretaria, Inma Marrero, destaca la capacidad del colectivo para implicar a personas de todas las edades, desde niños de cinco años hasta mayores de 85, en la recuperación de la historia y las tradiciones majoreras. Tras 17 años de trayectoria, la asociación ya trabaja en nuevos proyectos, entre ellos la ruta de las tres T, una iniciativa que pretende poner en valor el patrimonio agrícola y ganadero de Tuineje, Tesejerague y Tiscamanita y atraer visitantes al interior de Fuerteventura.

Pía Peñagarikano
Inma Marrero: "Muchos niños pensaban que las judías venían del supermercado, que eso no se plantaba"

La historia y las tradiciones de los pueblos del interior de Fuerteventura constituyen el eje de uno de los nuevos proyectos de Más Ruines que Caín. La asociación trabaja en la denominada ruta de las tres T , una propuesta que conectaría Tuineje, Tesejerague y Tiscamanita para acercar a residentes y turistas el pasado agrícola y ganadero de estas localidades.

"Son tres pueblos que son de interior, donde realmente tienen su historia, sus costumbres, tienen el sector agrícola, el ganadero y demás", explica su secretaria, Inma Marrero, en una entrevista concedida a La Voz de Fuerteventura .

La iniciativa, todavía en desarrollo y sin fecha de puesta en marcha, responde al propósito de la asociación, desde sus inicios hace diecisiete años, de convertir el patrimonio cultural en un atractivo turístico y generar riqueza para Tuineje.

Las sementeras y la memoria agrícola de Fuerteventura

La recuperación de las antiguas sementeras constituye otra de las principales apuestas del colectivo. Más Ruines que Caín ha desarrollado rutas y actividades educativas para mostrar cómo se cultivaba la tierra, de dónde procedían los alimentos y cómo era la vida cotidiana de las generaciones anteriores.

Marrero recuerda la sorpresa que experimentaron al comprobar que algunos escolares desconocían el origen de productos habituales en la alimentación. "Muchos niños pensaban que las judías, los garbanzos, las lentejas, venían del supermercado, que eso no se plantaba" , relata.

Las actividades permiten conocer cómo se cultivaban los cereales, cómo se elaboraba el gofio y cómo era la infancia en los años cuarenta y cincuenta, cuando muchos niños debían buscar agua en los pozos o atender a los animales antes de acudir a la escuela.

La asociación prepara además una representación de La Tafeña , vinculada a esta tradición agrícola, a petición del Cabildo para su puesta en escena en la Biblioteca Comarcal de Gran Tarajal.

Balance de San Miguel: Más participación

Estos proyectos llegan tras una nueva edición de las fiestasen honor a San Miguel Arcángel que acaban de finalizar en el municipio y que Marrero valora muy positivamente. La asociación ha movilizado a unas 75 personas en las recreaciones históricas, sin contar con los participantes de cada localidad. Más Ruines que Caín también llevó la historia de la lucha majorera al Terrero de Lucha de Tetir ayer sábado en la conmemoración del medio siglo de Asamblea Majorera.

"Este año ha ido muy bien como todos los años, sí que estamos muy contentos porque hemos tenido mucha más gente participando" , asegura.

El crecimiento responde, en buena medida, a una filosofía de trabajo basada en la participación abierta y en la implicación de personas de diferentes generaciones.

"Nosotros no cerramos las puertas a nadie, todo aquel que quiera participar y quiera colaborar de una forma u otra, pues tiene las puertas abiertas", explica.

Más Ruines que Caín reúne actualmente a participantes desde los cinco o seis años hasta los 84 u 85. Cada persona encuentra una tarea acorde con sus capacidades e intereses, desde las recreaciones hasta los audiovisuales o la preparación de actividades.

Marrero considera que permitir a los jóvenes proponer y desarrollar sus propias iniciativas es una de las claves para mantener vivo el colectivo. "Al darle esa libertad de poder hacer y poder presentar proyectos y que nosotros lo apoyemos, eso es lo que nos ha llevado a que tengamos de todas las edades actualmente", destaca. Esto posibilita, a su vez, la firme apuesta que el colectivo también está haciendo por la tecnología.

Por otro lado, la secretaria del colectivo subraya también el carácter familiar de una asociación en la que participan padres, hijos y nietos, y cuya actividad trasciende los límites municipales.

Una implicación que Marrero comparte con el presidente de la asociación, Juanjo Cabrera, con quien prepara las recreaciones y los nuevos proyectos; más enriquecidos, si cabe, con nutritivos intercambios de pareceres.

Inma Marrero concluye la entrevista subrayando: "Pertenecer a Más Ruines es hacer lo que a mí me gusta".

Fuente: La Voz de Fuerteventura