Uno de cada ocho canarios ha tenido pensamientos suicidas, según un experto en salud mental
El psiquiatra Javier Acosta Artiles analiza el suicidio en Canarias y Fuerteventura, su relación con la precariedad y la vivienda, y reclama mayor implicación social en la prevención.
El 13,1% de la población canaria ha tenido pensamientos suicidas en algún momento de su vida. Una cifra que refleja la dimensión de un problema de salud pública que exige actuar también sobre las condiciones económicas y sociales de la población.
Así lo advierte el psiquiatra Francisco Javier Acosta Artiles, técnico del Servicio de Salud Mental de la Dirección General de Salud Mental y Adicciones del Gobierno de Canarias, en una entrevista concedida a La Voz de Fuerteventura.
"Es una cifra elevada", señala el especialista, insistiendo en que e l suicidio no es un problema restringido al ámbito sanitario . Su prevención requiere abordar factores como la precariedad laboral, la incertidumbre económica, las dificultades de acceso a la vivienda, la soledad no deseada y la falta de apoyo social.
En esta línea, recuerda que Canarias es la segunda comunidad autónoma con mayor porcentaje de población de 15 años o más con problemas de salud mental registrados en atención primaria, un 33,9%, frente al 20,8% de media nacional, según datos aportados por el propio Servicio Canarios de la Salud.
Una diferencia, explica, que responde a múltiples circunstancias, aunque concede especial importancia a los determinantes sociales de la salud mental. "Cuando analizamos estas variables y comparamos Canarias con la media nacional, desgraciadamente ahí en la mayoría de estos indicadores estamos con datos más desfavorables", sostiene.
El psiquiatra recuerda que el mayor incremento de suicidios de las últimas dos décadas se produjo entre 2011 y 2012, coincidiendo con uno de los momentos más duros de la crisis económica . Una evolución que, a su juicio, refuerza la influencia de los factores socioeconómicos.
Fuerteventura presenta una tasa inferior a la autonómica
Pese a la preocupación que generan los datos, el especialista destaca que Canarias ha registrado un descenso acumulado del 22,4% en los suicidios durante los últimos dos años, una evolución que relaciona con las medidas preventivas desarrolladas.
La última tasa anual definitiva que aporta corresponde a 2024, con 10,09 suicidios por cada 100.000 habitantes.
En Fuerteventura, la tasa consolidada se sitúa en 6,72 casos por cada 100.000 habitantes . Acosta Artiles aclara que, debido al tamaño de la población insular, las variaciones de unos pocos casos pueden provocar importantes oscilaciones estadísticas.
Por ello, recomienda utilizar tasas consolidadas de cinco años, más representativas de la evolución del problema.
Las personas mayores, entre los colectivos más vulnerables
El psiquiatra llama también la atención sobre las personas mayores, un colectivo insuficientemente visibilizado frente al protagonismo que adquieren los jóvenes en el debate público. "Las personas mayores suelen ser las que tienen una mayor tasa de suicidio", afirma.
Entre los factores que incrementan su vulnerabilidad señala las enfermedades crónicas, el dolor persistente, la pérdida de autonomía, el fallecimiento de seres queridos y la soledad.
Respecto a las señales de alerta, destaca los comentarios de desesperanza, la verbalización de ideas suicidas, las despedidas inesperadas o determinados cambios de comportamiento que puedan indicar una situación de riesgo.
"No hay que esperar al límite para pedir ayuda"
Javier Acosta Artiles considera que uno de los principales retos pendientes es ampliar la prevención más allá de los servicios sanitarios.
"El suicidio es multifactorial y que para su prevención hace falta la implicación de todos los sectores y todas las instituciones de la sociedad", recuerda, citando las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud y del Ministerio de Sanidad.
En este sentido, reclama una mayor participación de los ámbitos educativo, judicial, de vivienda y de atención a menores.
"Si nos quedamos solos en el ámbito sanitario, sí podemos hacer muchas cosas, pero no vamos a llegar lo suficiente al conjunto de la población" , advierte.
El especialista concluye con un mensaje dirigido a las personas que atraviesan situaciones de sufrimiento emocional intenso. "No hay que esperar a estar al límite para pedir ayuda", insiste.
Recuerda que los centros de salud constituyen una primera puerta de entrada y que existe el teléfono gratuito 024, disponible las 24 horas para personas en riesgo y sus familiares. Ante una emergencia inmediata, recomienda llamar al 112.
Fuente: La Voz de Fuerteventura